M. R intenta mandar un mensaje, hay muchos cyber donde podrás hacerlo y recuerda quien pierde las formas pierde total o parcialmente la razón. Se que estas fuera. Estoy intentado solucionarlo.

Saludos.

Firma: Dulcinea.
quien pierde las formas pierde total o parcialmente la razón.
¡venga acláranoslo y empiezan las risa!.
Gracias, menos mal que hay una persona que le gusta lo que escribo
Y... vayamos por partes como en una coloquial conversacion, como ha de ser!

En son de PAZ siempre entro en cualquier foro y se encuentro malas respuestas, adios muy buenas!... pienso que, en muchas ocasiones se ha de aplicar el refran.. el mejor desprecio es no hacer aprecio, con esto podras al menos en algo ver como soy.

Ahora dos en una, soy incansable viajero y lo de los cubanos es cierto, te asaltan con cualquier pretexto para finalizar diciendo si buscas donde comer y te llevan, lo bueno ... (ver texto completo)
hola Lavis buenas tardes
Es cierto todo lo que dices de Erasmo, también es cierto que escribió "El Elogio de la locura". Empiezo a sospechar que al Rey lo educaron según la teoría de Maquiavelo, plasmada en su obre "El Príncipe"
Eramos de Totterdan era amigo de Tomas Moro este último escribio la utopia
Hola Nicolás,

He observado que prohibes, con mucho entusiasmo, la reproducción de tu fotografía con la dama sentada. La cuestión está en querer y lograrlo. Te sugiero que le pidas a los dueños del blog que impidan su copia, porque sale el ícono invitando a copiar. Yo acabo de hacerlo y ya la tengo en la colección. Supongo que no tratarás de demandarme por desobediencia.

Saludos
Vicente
prohibida la reproducci
Y como se reparten y se dividen aquéllos, ni más ni menos se corrompen y acaban, y cuales ellos son, tal es el deleite que hacen: deleite como exprimido por fuerza, y como regateado, y como dado blanca a blanca con escasez, y deleite, al fin, que vuela ligerísimo y que desvanece como humo y se acaba. Mas el deleite que hace Dios, viene junto y persevera junto y estable, y es como un todo no divisible, presente siempre todo a sí mismo; y por eso dice la Escritura en el Salmo que deleita Dios con río ... (ver texto completo)
Hola de nuevo Kastefa, buenas tardes.

Bueno, con vosotros he aprendido dos cosas. Una es la diferencia horaria entre Puerto Rico y España, que para vosotros será una nimiedad, pero para las que somos un poco ignorantillas, aprender cada día algo, por muy insignificante que les parezca a algunos, ya es muy importante para mí.
La segunda, y fíjate que "tontería", es que no sabía que al hecho de darte de baja, ser persona non grata, o "borrarte" de los foros de un plumazo como aquel que dice, se ... (ver texto completo)
Y no solamente se ayunta mucho Dios con el alma, sino ayúntase todo, y no todo sucediéndose unas partes a otras, sino todo junto y como de un golpe, y sin esperarse lo uno a lo otro. Lo que es al revés en el cuerpo, a quien sus bienes (los que él llama bienes) se le allegan despacio y repartidamente, y sucediéndose unas partes a otras, ahora una y después de ésta otra; y cuando goza de la segunda, ha perdido ya la primera.
Mas Dios, abrazado con nuestra alma, penetra por ella toda y se lanza a sí mismo por todos sus apartados secretos, hasta ayuntarse con su más íntimo ser, adonde, hecho como alma de ella y enlazado con ella, la abraza estrechísimamente. Por cuya causa, en muchos lugares la Escritura dice que mora Dios en el medio del corazón. Y David en el Salmo le compara al aceite que, puesto en la cabeza del Sacerdote, viene al cuello y se extiende a la barba y desciende corriendo por las vestiduras todas hasta los pies. Y en el libro de la Sabiduría, por esta misma razón, es comparado Dios a la niebla, que por todo penetra. ... (ver texto completo)
Y si esto es por ser Dios el que es, ¿qué será por razón del querer que nos tiene, y por el estrecho nudo de amor con que con los suyos se enlaza? Que si el bien presente y poseído deleita, cuanto más presente y más ayuntado estuviere, sin ninguna duda deleitará más. Pues ¿quién podrá decir la estrecheza no comparable de este ayuntamiento de Dios? No quiero decir lo que ahora he ya dicho, repitiendo las muchas y diversas maneras como se ayunta Dios con nuestros cuerpos y almas; mas digo que cuando ... (ver texto completo)
De manera que, por razón de ser Dios bien infinito, y bien que sobrepuja sin ninguna comparación a todos los bienes, se entiende que, en el alma que le posee, el deleite que hace es entre todos los deleites el mayor deleite, y, por razón de ser de nuestro último fin, se convence que jamás este deleite da en cara.
Y por esta misma razón, si, Juliano, no os desagrada (y según que ahora a la imaginación se me ofrece), en la sagrada Escritura este deleite que Dios en los suyos produce es llamado con nombres de avenida y de río, como cuando el Salmista decía que da de beber Dios a los suyos un río de deleite grandísimo. Porque en decirlo así, no solamente quiere decir que les dará Dios a los suyos grande abundancia de gozo, sino también nos dice y declara que ni tiene límite este gozo, ni menos es gozo que hasta ... (ver texto completo)
Y así como Vos en Vos no tenéis fin ni medida, así el deleite que nace de Vos en el alma que consigo os abraza dichosa, es deleite que no tiene fin, y que cuanto más crece es más dulce; y deleite en quien el deseo, sin recelo de caer en hartura, puede alargar la rienda cuanto quisiere; porque, como testificáis de vos mismo, «Quien bebiere de vuestra dulzura, cuanto más bebiere, tendrá de ella más sed.»
Mas vos, Señor, sois todo el bien nuestro y nuestro soberano fin verdadero. Y aunque sois el remedio de nuestras necesidades, y aunque hacéis llenos todos nuestros vacíos, para que os ame el alma mucho más que a sí misma, no le es necesario que padezca mengua, que Vos, por Vos merecéis todo lo que es el querer y el amor. Y cuanto el que os amare, Señor, estuviere más rico y más abastado de Vos, tanto os amará con más veras.
Porque si no hubiese hambre no sería deleite el comer, y en faltando ella falta él juntamente. Y así no tienen más bien de cuanto dura el mal para cuyo remedio se ordenan. Y, por la misma razón, no puede entregarse ninguno a ellos sin rienda; antes es necesario que los use, el que de ellos usar quisiere, con tasa, si le han de ser, conforme a como se nombran, deleites; porque lo son hasta llegar a un punto cierto, y, en pasando de él, no lo son.