-Por ventura yo no me he declarado -dijo entonces Juliano-, porque eso mismo es lo que pregunto. Que pues Dios sabía que se habían de cegar tomando de aquel lenguaje ocasión, ¿por qué no cortó la ocasión del todo? Y pues les descubría su voluntad y determinación, y se la descubría para que la entendiesen, ¿por qué no se la descubrió sin dejar escondrijo donde se pudiese encubrir el error? Porque no diréis que no quiso ser entendido, porque, si eso quisiera, callara; ni menos que no pudo darse a entender.
-No era cebo ni velo -respondió al punto Marcelo, pues juntamente con ello estaba luego la voz y la mano de Dios, que alzaba el velo y avisaba del cebo, descubriendo por mil maneras lo cierto de su promesa. Ellos mismos se cegaron y se enredaron de su voluntad.
Aquí Juliano, mirando alegremente a Marcelo:
-Paréceme -dijo-, Marcelo, que os he metido en calor, y bastaba el del día. Mas no me pesa de la ocasión que os he dado, porque me satisface mucho lo que habéis dicho; y porque no quede nada por decir, quiéroos también preguntar: ¿qué es la causa por donde Dios, ya que hacía promesa de este tan grande bien a su pueblo, se la encubrió debajo de palabras y bienes carnales y visibles, sabiendo que para ojos tan flacos como los de aquel pueblo era velo que ... (ver texto completo)
Y para que no quedase duda ninguna, concluye: «Y serán llamados fuertes en justicia.» ¿Dónde están ahora los que, engañándose a sí mismos, se prometen fortaleza de armas, prometiendo declaradamente Dios fortaleza de virtud y de justicia?
A predicar; que no a guerrear. No a dar rienda a la saña, sino a publicar su indulgencia, y predicar el año en que se aplaca el Señor, y el día en que, como si se viese vengado, queda mansa su ira. A consolar a los que lloran, y a dar fortaleza a los que se lamentan. A darles guirnalda en lugar de la ceniza, y unción de gozo en lugar del duelo, y manto de loor en vez de la tristeza de espíritu.
Mas ¿en qué me detengo? El mismo profeta, ¿no pone abiertamente, y sin ningún rodeo ni velo, el oficio de Cristo, y su valentía y la calidad de sus guerras, en el capítulo sesenta y uno del profeta Isaías, adonde introduce a Cristo, que dice: «El espíritu del Señor está sobre Mí, a dar buena nueva a los mansos me envió?.» ¿No veis lo que dice? ¿Qué? Buena nueva a los mansos, no asalto a los muros. Más: «A curar los de corazón quebrantado.» ¡Y dice el error que a pasar por los filos de su espada a ... (ver texto completo)
Los que servían al infierno, convertirlos en ciudadanos del cielo y en hijos de Dios; y finalmente, hermosear con justicia las almas, desarraigando de ellas mil malos siniestros, y, hechas todas luz y justicia, a ellas y a los cuerpos vestirlos de gloria y de inmortalidad, ¿en qué deseo cupo jamás, por más que alargase la rienda al deseo?
No promete Dios esto, pues lo que promete excede a todo nuestro deseo y sentido. Hacerse Dios hombre, eso no lo alcanza la carne; morir Dios en la humanidad que tomó, para dar vida a los suyos, eso vence el sentido; muriendo un hombre, al demonio, que tiranizaba los hombres, hacerlo sujeto y esclavo de ellos, ¿quién nunca lo oyó?
¿Cómo piden cosas de esta vida mortal, y que cada día las vemos en otros, y que comprendemos lo que valen y son, pues dice Dios por su profeta que el bien de su promesa y la calidad y grandeza de ella, ni el ojo la vio ni llegó jamás a los oídos, ni cayó nunca en el pensamiento del hombre? Vencer unas gentes a otras, bien sabemos qué es; el valor de las armas cada día lo vemos; no hay cosa que más se entienda ni más desee la carne que las riquezas y que el señorío.
Cuando leas este verso
y sin contar las silabas
sepas que te doy un beso
aunque carta no recibas.
Miro las estrellas
y yo me pregunto
mira que son bellas
y las hay a ciento.
"Aprovecha la oportunidad en todas las cosas; no hay mérito mayor".

Pindaro

Hay personas que aprovecha todas las oportunidades que la vida les ofrece para llegar a donde quieren, aunque después se vayan del lado de su mecenas.

Aquí podríamos traer a muchas personas, pero tampoco merece la pena de echar carne al león para que luego te devore, el haber pasado por la criba te lleva a ser más cauto y escueto en todos tus planteamientos.

Esto es la actualidad se sigue practicando y lo estamos ... (ver texto completo)
"La saciedad y los afanes nacieron de la abundancia"

Pindaro

Claro que esta frase la podíamos invertir y decir: que difícil es sujetar a la ciudadanía después de tanto siglos de hambruna de todo, esto es un imposible, pues todos las personas trabajan para desterrar de alguna forma la escasez de los alimentos.

Estando en la era de la abundancia hay muchas personas que carecen de lo mínimo, pues cada vez se acrecientan más las desigualdades.

Pues el mismo PINDARO se crío en una familia ... (ver texto completo)
Y su espada famosa no se templó con acero en las fraguas de Vulcano para derramar la sangre cortando; ni es hierro visible, sino rayo de virtud invisible que pone a cuchillo todo lo que en nuestras almas es enemigo de Dios. Y sus lorigas y sus petos y sus arneses por el consiguiente, son virtudes heroicas del cielo, en quien todos los golpes enemigos se embotan. Piden a Dios la palabra, y no despiertan la vista para conocer la palabra que Dios les dio.
Y así, conforme a esto, le arma de punta en blanco con todas sus piezas en otro lugar, diciendo: «Vistióse por loriga justicia, y salud por yelmo de su cabeza; vistióse por vestiduras venganza, y el celo le cubijó como capa.» Por manera que las saetas que antes decía, que, enviadas con el vigor del brazo traspasan los cuerpos, son palabras agudas y enherboladas con gracia, que pasan el corazón de claro en claro.