En primer lugar, me gustaría desear un
Feliz y Próspero Año 2005 a todos los provencianos que, de corazón, son gente estupenda, honrada, noble, trabajadora, buenas personas, generosos, hospitalarios con todo el que llega hasta ellos y desde luego, siempre te hacen sentir como en
casa. Lo dan todo sin apenas conocerte y sin ninguna duda, la
amistad de un provenciano es eterna, duradera y sólo ellos saben cuidarla y mimarla con todo esmero para que perdure con el paso del tiempo...
Por otra parte,
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