Eusebio Olivares Martínez y Dolores Urbano Osuna se fueron de Siles a Linares en 1888 con tres hijos: Benito, que tenía 14 años; Restituto, que tenía 11 y Vicente, de 7.
Benito y Restituto se hicieron panaderos (durante un tiempo, por 1914, Benito trabaja en el despacho de pan de don Juan Moreno Jiménez, en la calle Santiago y vive encima).
Restituto se casó con la cordobesa Rafaela Castro Luque. Benito se casó con Enriqueta Pérez Peláez, de Canillas de Aceituno (Málaga), con quien tuvo dos hijos: ... (ver texto completo)
Benito y Restituto se hicieron panaderos (durante un tiempo, por 1914, Benito trabaja en el despacho de pan de don Juan Moreno Jiménez, en la calle Santiago y vive encima).
Restituto se casó con la cordobesa Rafaela Castro Luque. Benito se casó con Enriqueta Pérez Peláez, de Canillas de Aceituno (Málaga), con quien tuvo dos hijos: ... (ver texto completo)