¡¡esto es el mundo al revés!! Antes la culpa la tenía el anterior alcalde porque no sabía ni hacía nada. Ahora la culpa de la crispación y división que hay en carcelén resulta que la tiene la oposición. Una oposición que, a día de hoy, no existe en carcelén. No acude a los famosos PLENOS (y eso que ellos como políticos sí deberían acudir). Conclusión: "La culpa nunca es nuestra, siempre es de los demás". Menuda autocomplaciencia. Creo que vives en un mundo aparte y no en la realidad de carcelén. ... (ver texto completo)