PUERTITO DE LOS SILOS (S.C. de Tenerife)


Aljibe del horno de cal, necesario para el apagado de la cal
Esta debe ser la chimenea de un horno de cal, pues la cal actualmente se emplea para suavizar el mortero de cemento en enlucido o enfoscados de poca importancia.
Una curiosa rampa para por ella bajar pequeñas embarcaciones de recreo, el hormigón parece que está recién hecho con una gran dureza.
Pues para ser la salida de humos poco greno o negro esta esta chimenea.
Junto a los hornos hay un aljibe de agua que era necesaria para el apagado de la cal.
Se trata de un conjunto de dos hornos adosados (uno mayor que el otro) que, sobre una base cuadrada, levantan un segundo cuerpo circular y escalonado. Una fecha grabada en una de las bocas de descarga nos informa de que por lo menos el mayor de ellos data de 1931.
El proceso era como sigue: la cuba se cargaba de capas alternadas de caliche y carbón. Se prendía fuego por la puerta inferior y el calor -más de 900 grados- tardaba en llegar a la parte superior del horno cinco o seis días, momento en que la cal bajaba a través de las parrillas móviles hasta la hornilla por la acción manual.
Eran construcciones muy sencillas. Exteriormente tenían una forma troncocónica y su interior se componía de dos partes diferenciadas: la superior, que era la cuba de carga donde se colocaban las piedras que debían quemarse, y la inferior u hornilla, separadas por unas parrillas que descansaban en un puente de hierro por su parte delantera y quedaban empotradas en la parte trasera de la obra o bien sobre resaltes de la misma. Una puerta de acceso situada en la parte inferior del horno servía para prender fuego al hogar y extraer el producto una vez calcinado.
La cal se obtenía mediante un proceso de calcinación de piedras de carbonato cálcico, denominadas caliche, que se importaban de las islas en las que más abunda este material: Gran Canaria y Fuerteventura. Desde allí era transportada por vía marítima a las restantes del archipiélago, lo que explica que la mayor parte de los hornos se encuentren cerca de la costa; además, debido al peligro inherente al manejo de cal viva, se prefería exportar la materia prima.
Las piedras de cal se empleaban para elaborar el producto final que se transportaba por barco desde Gran Tarajal (Fuerteventura), siendo descargada en lanchas desde la zona conocida como La Burrera, por el muelle de Daute, e incluso por el de Garachico. Estos hornos, según manifestación de D. Fernando Hernández, funcionaron hasta los años sesenta; época en la que se generalizó el uso del cemento, quedando la cal en segundo plano.
En la carretera que baja hacia la zona turística de El Puertito se encuentran dos hornos destinados en épocas pasadas a la fabricación de cal para uso agrícola y como material de construcción. El más antiguo data del siglo XIX, según fuente oral; el otro lleva impresa la fecha de 1931. Se trata de una edificación sencilla de piedra con sus respectivos huecos de salida del humo de las fogatas que se hacían para la quema de las piedras de cal.
Depende de la zona donde te encuentres, por regla general en el norte de las islas suele ser más rocoso que el sur.
¿El terreno es muy rocoso?