En la década de 1950, se impusieron algunos cambios en la isla gracias al turismo de masas que transformó a
Mallorca en uno de los principales destinos turísticos de
España. Las Islas
Baleares se convirtieron en una región autónoma en 1983, manteniendo
Palma de Mallorca como capital. Sin lugar a dudas, Palma es una de las ciudades más bellas de toda Europa, hecho respaldado por los millones de turistas que vienen aquí cada año.