La estructura del
retablo de madera imita los
arcos apuntados, las tracerías y los pináculos típicos del estilo
gótico, rematado en lo alto por una
cruz dorada. Sobre él cuelga una lámpara votiva o de sagrario de bronce con un cristal rojo, que tradicionalmente simboliza la presencia de la luz divina en los templos cristianos. Las tres
esculturas religiosas policromadas representan a las siguientes figuras de la fe católica:
Hornacina Central: Alberga la imagen del Sagrado Corazón de
Jesús. Se le reconoce por sus vestiduras blancas y
mantos rojos (que representan su humanidad y el sacrificio divino) y el relieve de un corazón llameante con una cruz en su pecho, símbolo del amor incondicional. Hornacina Izquierda: Es
Santa Gertrudis la Magna. Hornacina Derecha: Es
San Antonio Abad.