El
retablo destaca por su original acabado en azul oscuro y oro. Su estructura pertenece al periodo barroco. Utiliza
columnas estriadas decoradas con motivos vegetales dorados que enmarcan las diferentes
calles y compartimentos. La Inmaculada Concepción: La
hornacina principal alberga una
escultura de bulto redondo de la
Virgen María. Viste su túnica blanca tradicional y un característico
manto azul celeste, con las manos juntas en posición de oración sobre el pecho y rodeada por un halo místico.Ático: En la parte superior del retablo se encuentra una pintura que representa a la Virgen sosteniendo al Niño
Jesús en sus brazos. Corona la estructura una lámpara votiva colgada justo al frente. A ambos lados de la imagen central se aprecian dos grandes tablas pintadas sobre un fondo dorado, dedicadas a
santos de la orden franciscana: Lado izquierdo: Representa a
San Francisco de Asís portando un crucifijo. Lado derecho: Representa a una
santa de la misma orden (posiblemente Santa Clara de Asís.