Las cuencas verdes: Estas formaciones rocosas escalonadas son depósitos calcáreos naturales que originalmente contenían
agua subterránea. Durante la visita turística, se utiliza un tinte orgánico soluble en agua (típicamente fluoresceína) combinado con focos de luz negra o ultravioleta para recrear el efecto del agua brillante y resaltar la estructura geológica de la
cueva en la oscuridad. El entorno: Al fondo a la izquierda se aprecian tenues destellos de luz morada que revelan las estalactitas y las paredes calcáreas de la cavidad. Esta iluminación artificial recrea el paso del agua que fluyó por este lugar hace miles de años, antes de que la cueva se secara debido a los cambios climáticos.