Esta imagen muestra los característicos
arcos de entrada al
patio frontal de la
Iglesia de Sant Miquel de Balansat, una de las muestras arquitectónicas más singulares de
Ibiza. El
color blanco inmaculado de las paredes encaladas resalta contra el
cielo bajo la brillante luz mediterránea. A través de las arcadas del primer plano se puede observar el interior del patio de la iglesia: El porche porticado: Al fondo a la izquierda se distingue el porche rectangular con tres pequeñas arcadas oscuras. Esta estructura es típica de los templos rurales ibicencos y servía históricamente como punto de
reunión social y protección ante el clima. Uso histórico de los accesos: Como curiosidad de los antiguos usos litúrgicos del templo, la
puerta principal de la nave estaba destinada al acceso exclusivo de los hombres, mientras que las mujeres debían ingresar por una puerta lateral.