Pila bautismal de
piedra: En el centro destaca un antiguo
pozo o pila labrada en piedra sobre un pedestal.
Arquitectura tradicional ibicenca: Las paredes están recubiertas de la clásica cal blanca con un acabado irregular que resalta su carácter
medieval y rural. Techos de madera de sabina: En la parte superior de la estancia se aprecian las vigas oscuras de sabina, un
árbol autóctono muy resistente utilizado históricamente en las edificaciones de la isla. Este porche cubierto servía históricamente como
refugio defensivo para los habitantes del
pueblo durante las incursiones de piratas berberiscas.