Al haber pasado de largo el peñón principal, esta perspectiva te muestra la silueta alargada de Es Vedranell, característico por su relieve escarpado, su lomo cubierto de vegetación baja mediterránea y sus paredes rocosas que caen directamente al
mar. Detrás de él, asomándose en el fondo, puedes contemplar las
montañas costeras de la propia isla de
Ibiza (en la zona de Cap Llentrisca y Sa Talaia). Todo este conjunto forma parte de una reserva natural altamente protegida, famosa por albergar lagartijas endémicas, aves rapaces y leyendas locales sobre un fuerte magnetismo.