Al haber pasado ya el imponente peñón de Es Vedrà, lo que estás viendo es su "hermano menor", que se encuentra justo al lado. Una de las características más curiosas de Es Vedranell es su silueta escarpada y ondulante; de hecho, si se observa desde lo alto de los
acantilados de
Ibiza o desde el propio Es Vedrà, su forma recuerda de manera muy peculiar a la de una herradura o un
dragón dormido en el
agua. Ambos islotes forman parte de una reserva natural fuertemente protegida por su altísimo valor ecológico, sirviendo de hogar para lagartijas endémicas y aves rapaces.