Esta formación geológica se sitúa estratégicamente en la costa del municipio de
Sant Josep de sa Talaia, al suroeste de la isla de
Ibiza, justo en el tramo costero que precede a la conocida
playa de Cala Bassa. La
Cueva del Amor: Es una cueva marina de baja profundidad. Su apodo proviene del romanticismo y la privacidad que evoca su silueta desde el
mar. Debido a la presencia de
rocas y salientes sumergidos en su entrada, los
barcos y catamaranes grandes no pueden fondear ni adentrarse por completo, pero es una parada obligatoria en las
excursiones marítimas para "meter el morro" del
barco, permitiendo contemplar su misterioso interior.
Aguas cristalinas: La impresionante tonalidad turquesa y esmeralda que se aprecia en el
agua se debe a la pureza del Mediterráneo en esta zona y al fondo rocoso que refleja la luz del sol.