La pocita o charco: La cavidad más grande funciona como un pequeño ecosistema aislado cuando baja la marea. Al acumular
agua de forma semipermanente, se calienta con el sol y permite el desarrollo de vida. Un
paisaje sumamente característico del litoral de
Ibiza y de todo el archipiélago balear. Al encontrarte en
Sant Antoni de Portmany, es muy común toparse con este tipo de terreno áspero y afilado justo al borde del agua. Erosión marina y kárstica: La combinación del oleaje constante, la sal del
mar y la
lluvia disuelve los minerales más blandos de la
piedra caliza. Este proceso geológico esculpe la
roca creando esa intrincada textura llena de oquedades, crestas y agujeros punzantes.