Este entorno forma parte del protegido
Parque Natural de Ses Salines d'Eivissa i
Formentera. Tonalidad del
agua: El
lago exhibe un
color marrón arcilloso o rosáceo, un fenómeno visual muy característico de esta zona. Esto se debe a la extrema salinidad del agua y a la presencia de microorganismos especializados, como la microalga Dunaliella salina, que prospera en las antiguas salinas de la isla. Vegetación litoral: El primer plano está dominado por
flora baja adaptada a la sal (halófila) y arbustos mediterráneos típicos de Formentera, como los juncos, las cañas y las sabinas que dan nombre a la localidad. También destacan pequeñas
flores silvestres amarillas que florecen en los márgenes de los
caminos.