El
color del
agua: Lo más característico que observas en la imagen es el sutil tono rojizo o rosáceo del agua en primer plano. Esto ocurre por la alta concentración de sal y la presencia de microorganismos halófilos (que viven en la sal), típicos del ecosistema del
Parque Natural de Ses Salines. La barrera y el
paisaje: Al fondo se puede ver la silueta de los muros de
piedra que separan los estanques o estanys que forman parte de la antigua industria de extracción de sal. Tranquilidad: Al ser un espacio protegido de gran importancia ecológica, el baño está estrictamente prohibido en este estanque. Es una de las razones por las que su superficie suele verse como un
espejo perfecto bajo el
cielo despejado de
Baleares.