El recinto y los visitantes: Se observa una explanada de grava y tierra donde varios turistas caminan hacia el
edificio. La edificación es de planta rectangular, pintada de blanco con
ventanales de
color verde oscuro, un diseño arquitectónico muy típico de las instalaciones marítimas del siglo XIX en
España. Al fondo, se asoma la base de la imponente
torre cilíndrica del
faro. El faro del fin del mundo: Este lugar es mundialmente famoso por haber inspirado al escritor Julio Verne, quien lo inmortalizó en su novela de aventuras "Héctor Servadac". Cerca del recinto hay un monolito con una
placa en su honor. Su ubicación: Se alza de forma imponente sobre los
acantilados más altos de la isla, a más de 120 metros sobre el nivel del
mar.