TURON (Asturias)

TURON: La aldea de Bendones acoge una de las obras cumbre...

La aldea de Bendones acoge una de las obras cumbre del prerrománico asturiano, la iglesia de Santa María de Bendones, ubicada en el centro de la población. Es Monumento Nacional desde diciembre de 1958. Luego de su incendio en 1936, se derrumbó parcialmente, hasta que fue reconocida en 1954 por su salvador, Joaquín Manzanares, cronista oficial de Asturias y director del Tabularium Artis Asturiensis; cuatro años más tarde, la conveniente restauración contó con la dirección de Luis Menéndez Pidal. Se la supone contemporánea de la de San Julián de los Prados por las semejanzas de carácter formal entre ambas; se trataría, por tanto, de un edificio realizado en época de Alfonso II; sin embargo, no hay constancia documental de ella hasta el reinado de Alfonso III, cuando se la cita en una donación del monarca a la Catedral ovetense. De planta rectangular, se distingue por su particular distribución: el pórtico de ingreso —con arco de medio punto en ladrillo, pilares y contrafuertes— al que escoltan dos cámaras ligeramente más bajas; la transversal nave, más ancha (10,5 m) que larga (7 m), tiene paso a dos recintos rectangulares —uno al norte y otro al sur de la misma— y una cabecera tripartita. Una bóveda de cañón techa el ábside central, mientras que el resto se cubre con madera. Los restos ornamentales son iguales a los de San Julián de los Prados (o Santullano), por lo que todo apunta a que era obra de la misma escuela que enriqueció los muros de este último templo con obra pictórica: vaso y guirnalda floral, en el intradós del arco de ingreso perteneciente a la capilla lateral sur; fragmentos de zócalo en esa misma capilla, o el trozo de modillón, en la capilla central del testero. La dependencia conocida como el camarín del tesoro, que en el prerrománico asturiano carece de ingresos, se sitúa sobre la capilla central de la cabecera y tiene ventana al exterior, compuesta por tres arcos de ladrillo apoyados en columnas de capiteles moldurados. Hay un alfiz a modo de encuadre. Los restantes huecos cuentan con celosías rehechas. La independiente torre-campanario, erguida en el ángulo suroeste y rehecha aprovechando los restos de los muros, no cuenta con la unanimidad de los expertos en cuanto a que sea un componente original.