BELEÑO (Asturias)

BELEÑO: VIAJE A LES BEDULES...

VIAJE A LES BEDULES

Viajar a les Bedules es como decir viajar al cielo.
Alise suavemente el cabello con una coleta, cale el sombrero hasta les orejes cogí el paraguas por si llovía, la mañana era de calor y de nubes, prepare un bocadillo para comer y, ¡ale! A respirar aire puro, no es que en el pueblo no se respire buen aire y puro. Para dos gatos que quedamos en él lo que sobra es buena atmosfera.
La mañana era canicular, subiendo a orillas de los Campos de Laco arriba una ligera brisa comenzaba a refrescar mí rostro los argentados rayos del sol adornaban el paisaje y yo en mi original dirigible iba ascendiendo, ascendiendo poco a poco hasta perder el bullicio del pueblo que abajo quedaba sin verlo
Yo poco o nada acostumbrada a no caminar y menos pico arriba, aquella brisa sutil y agradable que antes chocara en mis meguillas se trocaba en tibia. Algunas gotitas de sudor asomaban por los poros de mis manos y frente… y arriba, siempre arriba dirigiendo mi almatroste.
Ya cerca del Cabañón paulatinamente fue convirtiéndose el airecillo tibio en caliente cada vez más caliente, termal… Ahora el sudor era ya copioso, inundaba ya mí cuerpo abrasándome, y no tuve más remedio que aguantar, estoica tal ablución engorrosa, sí pero muy merecido
Ya en lo alto del Cabañon acérqueme a la fuente del mismo nombre construida en abrevadero para el ganado por los años 80 del siglo pasado pero esta estaba seca, tupido el conducto por falta de limpieza y curiosidad de las Autoridades competentes ó simplemente del pueblo soberano. En el concejo tenemos muchos manantiales muy buenos que corren a la vereda de ensortijados caminos.
- ¡Quien me mandaría a mí subir al cielo con este medio de locomoción mío! ¡A sufrir las consecuencias, estuve intentada de dejar el timón! Nada, nada, adelanta- me dije. Y haciendo sobrehumanos esfuerzos continué mí marcha ascendente cortando los aires atravesé un espeso nubarrón que venia sobre mí, por fin divisé ya unos destellos de luz del sol, y poco a poco me fui acercando, dos nuvecillas hirieron mis retina.

¡Bién, ya podía yo respirar tranquila estaba yo en el termino de mi viaje, en Les Bedules, la Puerta del Cielo.
Allí pude al fin refrescarme en el manantial del abrevadero del ganado, después pude admirar de nuevo las joyas de la naturaleza en todo su esplendor fue todo un placer, venid todos a el reino de los cielos es vuestro el de todos los artistas. Fascinada pude contemplar una ved más los picos las praderías, como manteles de mil colores ocres y verdes produciendo matices brillantes, sus arboles incrustados sobre el suelo como, topacios, perlas ó zafiros, Una música de acordes cencerros y mugidos del ganado ya prácticamente olvidados, trineos de pajarillos melodiosos como un himno de vida y alegría.
Medrosa cerré el paraguas y fui a sentarme a un tayuelu en el umbral de la
Puerta de la cabaña de aquella soberbia mansión Les Bedules de Braulio del bolsillo de la falda saque un pañuelo para limpiarme el sudor, intente comer el bocadillo de tortilla, y cuando más ensimismada estaba una voz me volvió a la realidad.
- ¡He, Amparo, volví la vista azorada y vi a Angelín el de Generosa, de regreso de la Argentina, que venia de el manantial de les Fuentines que brota de las montañas y corre a la vereda de ensortijados camino y veredas cuajados de abedules, acebos y serbales, senderos de lirios, margaritas y una inmensa variedad de plantas y frutos para mi difícil de enumerar, me dio a tomar un poco de agua de su botijo, agua limpia, pura y clara que lleva en su cuerpo la esencia de la vida, con ella aplaque mí sed.
Después me quede dormida y soñé mucho, no quiero decir lo que soñé, por que se trata de un asunto grabe, pero si me prometes de no rebelar palabra, te lo explicaré..
De regreso a casa caí rendida en la cama. He ahí mí viaje a Les Bedules
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Amparo gracias, este viaje lo realicé contigo al leerlo, tengo muchas ganas de conocerlo, mis abuelos eran dueños de una finca que está a un kilómetro de la cabaña de Calín (Ricardo Soto Zardón), no tendrás alguna fotografía del lugar? recibe saludos cariñosos.