En sus orígenes tenía un
jardín de estilo versallesco, con
piscina incluida, que no ha llegado hasta nosotros. De estilo modernista, tiene distintas alturas, con dos plantas en su eje principal y tres en el resto más una
torre en su parte central de inspiración historicista. Tanto el interior como el exterior cuentan con abundante ornamentación. El interior se conserva en perfecto estado, destacando su
escalera monumental en un
patio rectangular cubierto con una
vidriera plomada.