Es en este momento, el 30 de diciembre de 1849, que se hace la permuta de advocaciones entre el templo de
San Nicolás de Bari y la
iglesia de los Padres Franciscanos (dedicada a San Francisco). La iglesia se construyó durante la segunda mitad del siglo XIII, en un
románico muy tardío. En el siglo XVII fue profundamente reformada, manteniéndose únicamente de época
románica la portalada norte y la sala capitular.