No tengo nada que agradecer a Franco, ni a su pandilla. Yo pasé la guerra en la zona republicana y me aprendí mejor las canciones revolucionarias que el caraelsol. Pero la historia es la historia. Derribándo símbolos; estamos haciendo como los Talibanes de Afjanistan; derribando los colosos de la historia. Menos fundamentalismo ideológico y más visión de futuro.¡MAJOS!