En junio de 1956, cuando aprobé, la reválida de 6º. Con gran disgusto de los curas, me dijeron que no volviera, que aquello era un colegio cristiano y efectivamente, me fui a un colegio láico. Y lloré por los hermosos años que me habían arrebatado y el daño irreparable que me habían hecho.
Sin rencor, creo.
Me gustaría, pero no puedo ir a las reuniones de ex-alumnos.Los recuerdos, aún son demasiado duros.
José Mª.
Sin rencor, creo.
Me gustaría, pero no puedo ir a las reuniones de ex-alumnos.Los recuerdos, aún son demasiado duros.
José Mª.