Estoy totalmente de acuerdo con la enseñanza y defensa de la vida tanto en sus comienzos como en su final, la sociedad debe ayudar a quienes no puedan cuidar tanto de los niños como de los ancianos, no recluirles en una residencia, darles posibilidad a la familia que les puedan atender en sus propias casas, bien los hijos o una oersona que ayude a ello y si hace falta el estado ayude económicamente, pues de lo contrario, estamos haciendo de los ancianos objeto de estorbo y nunca nadie nos podrá dar ... (ver texto completo)