Un agradecimiento grande a Juan Pablo II, por su testimonio de Fe, Entrega, Generosidad, y por esa fuerza que nos ha transmitido a todos.
A Benedicto XVI, animarle en ese duro camino que inicia en esta sociedad tan secularizada y frívola, aunque las imágenes de millones de personas de todo el mundo siguiendo los últimos momentos de la vida del Papa, me ha puesto la carne de gallina y me ha llenado de Esperanza.
A Benedicto XVI, animarle en ese duro camino que inicia en esta sociedad tan secularizada y frívola, aunque las imágenes de millones de personas de todo el mundo siguiendo los últimos momentos de la vida del Papa, me ha puesto la carne de gallina y me ha llenado de Esperanza.