Esta célebre Fuente Vieja es la joya del pueblo, muy apreciada en los tiempos sin frigorífico por estar fría en verano. Todos íbamos con nuestros botijos y garrafas. Allí celebrábamos el día de la Vieja, comiendo la tortilla y jugando a "civiles" y "ladrones". Pero ojo, a los que no son del lugar les puede dar retorcijones tripales e incluso diarrea-fiebre. Hoy cuenta con barbacoa y mesas para comer y a sus pies el suave discurrir del Queiles. Ni el cólera de 1972 pudo cerrar esta milagrosa y discriminadora ... (ver texto completo)