Continuación:

Desí llamó al gato e díjol: « ¿Cómo estás?» Dijo el gato: «Ya vees tú cómo estó; pues ¿por qué preguntas?» Dijo el mur: «Non te mentiré, ca el mentir es cosa aborrescida; et por ventura bien querría yo que fueses en mayor estrechura, et que llegase el tiempo de la tu muerte. Mas es acaescido tanto de mal, que me non place por que estás así, et non es ninguno que mejor me pueda librar desto en que estó, e deste tan grant peligro en que estó, salvo tú; et tú otrosí, non hay ninguno ... (ver texto completo)
Continiuación:

Et después que esto oyó decir el gato al mur, sopo que decía verdad, et díjole: «Verdad dices, e yo te guardaré esta merced por siempre, e habré de te lo galardonar.» Et dijo el mur: «Déjame llegar a ti, ca el búho e el lirón, cuando nos vieren atreguados, tornar se han. Et cuando yo fuere seguro dellos, tajaré estos lazos en que yaces.» Et fízolo así el gato, e asegurólo, e el mur llegóse a él. Et cuando el búho e el lirón vieron esto, tornáronse de aquel lugar. Et comenzó el mur a tajar la red nudo a nudo; et en veyendo el gato que non era acucioso en lo tajar, dubdó dél et díjole: «Amigo, ¿por qué non te apresuras en tajar la red? Por ventura que acabaste ya lo tuyo e eres seguro, por esto lo faces. Et si así es, non es fecho de homne justo. Et así como me yo apresuré en te librar, tú otrosí debes te femenciar en librar a mí. Et si te miembras de la enemistad antigua non lo debes facer; ca me has ya probado por bueno, que otro o mejor debe ser loado. E non debes parar mientes a la antigua malquerencia; ca los buenos non tienen mala voluntad, mas son gradescedores del bien fecho; e la merced, segunt ellos creen, amata los muchos pecados.»

Continúa...

Un abrazo. ... (ver texto completo)
Continuación: Dijo el rey: « ¿Cómo fue eso?»
Dijo el filósofo: «Dicen que en una tierra había un árbol muy grande, que llamaban vairod, et había al pie dél muchos vestíblos, e en sus ramas muchos nidos de aves. Et había a raíz deste árbol una cueva de un mur, que había nombre Vendo, et allí cerca del árbol había un gato, que había nombre Rabí. Et solían allí venir a menudo los venadores e venar aquellos venados et cazar las aves de cerca de aquel árbol. Así que un cazador armó sus lazos, e cayó ... (ver texto completo)
Continuación:

Desí llamó al gato e díjol: « ¿Cómo estás?» Dijo el gato: «Ya vees tú cómo estó; pues ¿por qué preguntas?» Dijo el mur: «Non te mentiré, ca el mentir es cosa aborrescida; et por ventura bien querría yo que fueses en mayor estrechura, et que llegase el tiempo de la tu muerte. Mas es acaescido tanto de mal, que me non place por que estás así, et non es ninguno que mejor me pueda librar desto en que estó, e deste tan grant peligro en que estó, salvo tú; et tú otrosí, non hay ninguno que mejor te pueda librar desto en que estás, que yo. Ca yo estó en reguardo del lirón e del búho que me están aguardando, et yo estó flaco que me les non podré amparar. Et si tú me segurares de ti mesmo, e me fueres fiador de me librar de los otros que me tienen cercado, librar te he yo desto en que estás e estorcerás desta prisión. Et plégate desto, et ayúdame a librar a mí e a ti; ca así como yo quiero tu vida por razón de la mía, otrosí tú debes amar mi vida por razón de la tuya, así como escapan los homnes de la mar por las naves, e las naves escapan por los homnes, e así fío por Dios que escaparemos desta tribulación amos, ayudando nos.»

Continúa...

Un abrazo. ... (ver texto completo)
Del gato e del mur (ratón)

Dijo el rey al filósofo: «Ya oí este ejemplo del homne rabinoso, qué es su cima. Pues dame agora ejemplo de los dos enemigos, cómo se ayudan el uno del otro a la hora de la cuita, e cómo se guardan.» Dijo el filósofo: «Conviene al homne, cuando cayere en manos de sus enemigos, que pugne de haber amor con alguno dellos, e tomarlo por amigo, para vencer con él los otros enemigos; ca non puede ser que el amigo sea todavía amigo, nin el enemigo, enemigo. El amigo, cuando ... (ver texto completo)
Continuación: Dijo el rey: « ¿Cómo fue eso?»
Dijo el filósofo: «Dicen que en una tierra había un árbol muy grande, que llamaban vairod, et había al pie dél muchos vestíblos, e en sus ramas muchos nidos de aves. Et había a raíz deste árbol una cueva de un mur, que había nombre Vendo, et allí cerca del árbol había un gato, que había nombre Rabí. Et solían allí venir a menudo los venadores e venar aquellos venados et cazar las aves de cerca de aquel árbol. Así que un cazador armó sus lazos, e cayó ... (ver texto completo)
Por iniciativa de Alfonso X el Sabio se tradujeron al castellano en el siglo XIII las fábulas de origen hindú de CALILA Y DIMNA, libro escrito por un sabio llamado Báidabâ (El Filósofo Hindú), quizás antes de la era cristiana pero verdaderamente conocido a partir del siglo VI de ella. Calila y Dimna supone la máxima expresión del gusto literario árabe de todas las épocas. Aún hoy, sus fábulas, cuentos y proverbios, disfrutan de mucho favor en Oriente, por ser un género que habla claramente al espíritu ... (ver texto completo)
Del gato e del mur (ratón)

Dijo el rey al filósofo: «Ya oí este ejemplo del homne rabinoso, qué es su cima. Pues dame agora ejemplo de los dos enemigos, cómo se ayudan el uno del otro a la hora de la cuita, e cómo se guardan.» Dijo el filósofo: «Conviene al homne, cuando cayere en manos de sus enemigos, que pugne de haber amor con alguno dellos, e tomarlo por amigo, para vencer con él los otros enemigos; ca non puede ser que el amigo sea todavía amigo, nin el enemigo, enemigo. El amigo, cuando ... (ver texto completo)
Por iniciativa de Alfonso X el Sabio se tradujeron al castellano en el siglo XIII las fábulas de origen hindú de CALILA Y DIMNA, libro escrito por un sabio llamado Báidabâ (El Filósofo Hindú), quizás antes de la era cristiana pero verdaderamente conocido a partir del siglo VI de ella. Calila y Dimna supone la máxima expresión del gusto literario árabe de todas las épocas. Aún hoy, sus fábulas, cuentos y proverbios, disfrutan de mucho favor en Oriente, por ser un género que habla claramente al espíritu ... (ver texto completo)
El gato y los ratones (el ratón viejo)

Enterado un gato que en cierta casa vecina abundaban los ratones, encaminose a ella y varias ocasiones se engulló cuantos quiso. Los afligidos al ver que cada día faltaban algunos amigos, se dijeron en ratonil confianza:

-Puesto que todos vamos a perecer, cuerdo será quedarse cada uno en su escondrijo, que el gato, por salatarín que sea, no podrá llegar entonces hasta nosotros.

Hiciéronlo así; pero el hambre, que es fecunda en recursos, sugirió al gato ... (ver texto completo)
Yo tengo un gatito igual que este que es cariñosisimo.
Pero con tanta fábula de animalitos me estoy haciendo un lio...
Buenos dias Abuelo un feliz dia de San Jordi
Espero que descansaras mejor y que hoy estes muy bien
Un fuerte abrazoooooooooooo

La rosa,
Inspira las más bellas poesías,
Tal vez puede grabar mis poemas algún día
Para decir que es la más bella de las rosas

Algún día espero llegar a conquistar esa rosa ... (ver texto completo)
Los gatos y los ratones

Allá en tiempos remotos, estalló feroz guerra entre gatos y ratones, fatal en la mayor parte de las batallas para los segundos. Mas como quiera que entre los ratones nadie confesaba que las derrotas eran debidas a debilidad o miedo, llegó a prevalecer la opinión de que el no ser conocidos los jefes en lo recio de la pelea contribuía a introducir el desorden en las batallas.

Un ratón viejo aconsejó:

-Debemos nombrar muchos generales y hacerles uniformes vistosos, con ... (ver texto completo)
El gato y los ratones (el ratón viejo)

Enterado un gato que en cierta casa vecina abundaban los ratones, encaminose a ella y varias ocasiones se engulló cuantos quiso. Los afligidos al ver que cada día faltaban algunos amigos, se dijeron en ratonil confianza:

-Puesto que todos vamos a perecer, cuerdo será quedarse cada uno en su escondrijo, que el gato, por salatarín que sea, no podrá llegar entonces hasta nosotros.

Hiciéronlo así; pero el hambre, que es fecunda en recursos, sugirió al gato ... (ver texto completo)
A ver quien le pone el cascabel del gato.

Se dice que había en cierta casa un Gato tan activo y vigilante que no dejaba ni un momento de tranquilidad a los ratones. Y viendo éstos que su número disminuía considerablemente, resolvieron reunirse en asamblea, con el fin de hallar solución al difícil caso.

Después de haberse discutido y desechado varios proyectos, habló un Ratón menudo y presuntuoso, y dijo que el gato hacía tantos estragos entre los ratones porque debido a la blandura de sus patas ... (ver texto completo)
El gato y el ratón joven

Un ratoncillo sin experiencia, que había caído en poder de un gato viejo, imploraba la clemencia de éste entre otras cosas:

- ¡Perdomadme la vida por esta vez! Yo no puedo hacer daño alguno, puesto que con poca cosa me alimento. Esperad a que engorde y entonces podré servir de merienda a vuestros hijos.

- ¡A mí me vienes con esas patrañas! - exclamó Micifuz- ¿No ves que soy ya gato viejo? Por mi parte, yo no te voy a perdonar. Y en cuanto a mis hijos, ya buscarán ... (ver texto completo)
El águila, la gata y la jabalina

Una añosa y copuda encina daba cómodo albergue a un águila en su copa, a una gata en mitad de su tronco y a una jabalina y sus lechones en el hueco de su raíz. Pacíficamente vivían las tres familias al abrigo del árbol, hasta una mañana en que la gata, pérfida y astuta, subió hasta la copa y habló así al águila.

- En gran peligro estás, querida amiga. La jabalina no cesa de hozar en los terrenos que nos cercan, y presumo que se propone derribar nuestro árbol, ... (ver texto completo)
Los gatos y los ratones

Allá en tiempos remotos, estalló feroz guerra entre gatos y ratones, fatal en la mayor parte de las batallas para los segundos. Mas como quiera que entre los ratones nadie confesaba que las derrotas eran debidas a debilidad o miedo, llegó a prevalecer la opinión de que el no ser conocidos los jefes en lo recio de la pelea contribuía a introducir el desorden en las batallas.

Un ratón viejo aconsejó:

-Debemos nombrar muchos generales y hacerles uniformes vistosos, con plumas y penachos en la cabeza, de esta suerte las tropas se agruparán alrededor de sus caudillos y todo el ratonil ejército se batirá como un solo hombre.

Arregladas así las cosas, presentose nueva batalla a los Gatos. Pero éstos que, con la facilidad de siempre, arrollaron rápidamente a sus enemigos, no sólo los derrotaron como hasta entonces, sino que, persiguiendo a los que huían, pudieron comerse a todos los generales, porque el plumero les impidió ocultarse en sus ratoneras.

Cuantos hay que por culpa del plumero pagan no ya el delito de la cobardía, sino el necio pecado de la vanidad!.

Un abrazo. ... (ver texto completo)
El Gato y los gorriones

Un gato y un gorrión trabaron estrecha amistad desde su más tierna infancia. Algunas veces, no obstante, incomodábase el segundo con el primero, pero el gato se limitaba a enseñar las uñas y el asunto no tenía otras consecuencias.

Ocurrió cierto día que el Gorrión trabó conocimiento con otro individuo de su especie. Y como ambos eran de carácter pendenciero, se acaloraron una vez y se batieron encarnizadamente. El amigo del Gato llevó la peor parte en aquella lucha, ... (ver texto completo)
A ver quien le pone el cascabel del gato.

Se dice que había en cierta casa un Gato tan activo y vigilante que no dejaba ni un momento de tranquilidad a los ratones. Y viendo éstos que su número disminuía considerablemente, resolvieron reunirse en asamblea, con el fin de hallar solución al difícil caso.

Después de haberse discutido y desechado varios proyectos, habló un Ratón menudo y presuntuoso, y dijo que el gato hacía tantos estragos entre los ratones porque debido a la blandura de sus patas ... (ver texto completo)
El gato y la zorra

Se alababa una zorra hablando con un gato, de que sabía mil medios distintos para preservar su vida, a lo cual contestaba el gato que no era tan sabio, pues sólo confiaba en su ligereza en trepar para salir de cualquier apuro.

Aparecen en esto los perros, y el gato logró escaparse encaramándose a un árbol, pero la zorra, no pudiendo hacer lo mismo, cayó en poder de sus enemigos.

Vale más saber una sola cosa que sea útil, que muchas que no sirven.

Un abrazo.
El águila, la gata y la jabalina

Una añosa y copuda encina daba cómodo albergue a un águila en su copa, a una gata en mitad de su tronco y a una jabalina y sus lechones en el hueco de su raíz. Pacíficamente vivían las tres familias al abrigo del árbol, hasta una mañana en que la gata, pérfida y astuta, subió hasta la copa y habló así al águila.

- En gran peligro estás, querida amiga. La jabalina no cesa de hozar en los terrenos que nos cercan, y presumo que se propone derribar nuestro árbol, ... (ver texto completo)
La gata convertida en mujer

Tanto quería a una gata muy bella cierto joven, que pidió a Venus la convirtiese en mujer y accediendo la diosa la transformó en una hermosa y elegante doncella.

Casose con ella el mancebo, y queriendo Venus probar si habiendo cambiado su forma se habían cambiado también como era de suponer, sus costumbres, hizo que apareciese un ratón delante de la novia, que tan pronto como lo vio en medio de la sala, se olvidó de su nueva figura y se lanzó detrás de él para cogerle. ... (ver texto completo)
El Gato y los gorriones

Un gato y un gorrión trabaron estrecha amistad desde su más tierna infancia. Algunas veces, no obstante, incomodábase el segundo con el primero, pero el gato se limitaba a enseñar las uñas y el asunto no tenía otras consecuencias.

Ocurrió cierto día que el Gorrión trabó conocimiento con otro individuo de su especie. Y como ambos eran de carácter pendenciero, se acaloraron una vez y se batieron encarnizadamente. El amigo del Gato llevó la peor parte en aquella lucha, ... (ver texto completo)
El gato y la zorra

Se alababa una zorra hablando con un gato, de que sabía mil medios distintos para preservar su vida, a lo cual contestaba el gato que no era tan sabio, pues sólo confiaba en su ligereza en trepar para salir de cualquier apuro.

Aparecen en esto los perros, y el gato logró escaparse encaramándose a un árbol, pero la zorra, no pudiendo hacer lo mismo, cayó en poder de sus enemigos.

Vale más saber una sola cosa que sea útil, que muchas que no sirven.

Un abrazo.
Buenos días Deza y amigos del foro: Un gato viajero.

Un gato de nombre Charles (no sabemos las vidas que se jugaría en su hazaña) se paseó más de 2.000 kilómetros desde su hogar en Nuevo México a Chicago, donde fue pillado por un animal abandonado y sin dueño.

Al gato Charles le perdonaron la vida (ya sería quizá la última) en el Centro para el Control y Cuidado de los Animales de Chicago al serle encontrado un microchip entre los omóplatos que permitió a los funcionarios municipales ponerse ... (ver texto completo)
La gata convertida en mujer

Tanto quería a una gata muy bella cierto joven, que pidió a Venus la convirtiese en mujer y accediendo la diosa la transformó en una hermosa y elegante doncella.

Casose con ella el mancebo, y queriendo Venus probar si habiendo cambiado su forma se habían cambiado también como era de suponer, sus costumbres, hizo que apareciese un ratón delante de la novia, que tan pronto como lo vio en medio de la sala, se olvidó de su nueva figura y se lanzó detrás de él para cogerle. ... (ver texto completo)