Las cosas tal y como están, están bien. Es una reflexión que suelo hacer habitualmente. Me permite tomarme el tiempo suficiente para observar que las situaciones son cambiantes y si tengo algún conflicto me permite valorarlo des de una perspectiva diferente. Como es lógico, me puedo autocensurar de pecar de esceso de optimismo. La vida fluye y discurre de manera natural como el caudal de este río que tanto me gusta. Sin embargo encuentro una contradicción que me supera: Si en la naturaleza la vida ... (ver texto completo)