La fisonomía del catalán es inteligente y noble; la del español inexpresiva y adusta... El catalán es inteligente y hábil para toda clase de trabajos, el español, perezoso y vago. El catalán no vale para servir, ha nacido para ser señor...el español no ha nacido más que para ser vasallo y siervo... El catalán degenera en carácter si roza con el extraño:; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que lo civilice.