El problema vasco es la consecuencia de una mentira histórica, una farsa de nuestra historia. Una mentira repetida en tantas ocasiones, que de tanto reiterarla se ha transformado en verdad para muchos vascos. Una mentira que, como siempre, para actualizarse necesita siempre otra mentira y, como en la vida misma, la siguiente mentira necesita otra de mayor calado que la anterior. Por ello Santiago Abascal acierta plenamente cuando al referirse al Derecho de Autodeterminación habla de un derecho ... (ver texto completo)