El
Monasterio de
Piedra es un monasterio cisterciense cuyos orígenes se remontan al año 1.186, cuando el rey de
Aragón Alfonso II dona los terrenos y el
castillo de Piedra a los monjes cistercienses del Monasterio de Poblet. Su ocupación definitiva y consagración no tuvo lugar hasta 1.218, hace nada más y nada menos que 803 años.
Fue construido a lo largo de tres etapas:
gótica primitiva (S. XIII), gótica renacentista (S. XVI) y clásica-barroca (S. XVIII). Originariamente se encontraba rodeado por un muro
medieval de mampostería del que aún se conserva gran parte y donde también podemos descubrir una de sus
torres más emblemáticas: la
Torre del
Homenaje, convertida hoy en el símbolo e imagen corporativa del conjunto turístico Monasterio de Piedra.