El inmoral victimismo de vascos y catalanes, con el que tratan de justificar su deslealtad democrática, contrasta con la paciencia democrática de la sociedad vasca-catalana, (amedrentamiento), cientos de miles de ciudadanos ven cómo son violados cada día sus derechos y libertades fundamentales por la limpieza étnica y linguuistica, sin que los nacionalsocialistas del Gobierno Español muestren el más mínimo interés en remediarlo, más bien lo promueven.