Bueno, bueno. Haya paz..! Claro que se puede. Lo del ombligo ya me dí cuenta al cabo de un par de años de vida mediterránea. Pero de vez en cuando hay que vigilar el ombligo que sino se hace pelusilla, sobre todo con camiseta de felpa. Prefiero el escepticismo de Atxaga que la vehemencia de Juaristi; tú ya me entiendes...
Arreko.
Arreko.