Sí Abuelo, lo diga quien lo diga, me apunto a una buena
siesta. Y no me valen los recomendados veinte minutos, estoy en la línea del Sr. Cela. Cuando se habla de regímenes alimenticios del desayuno inglés o las cinco
comidas, me entra mucha risa. Cada cual, escuchando a su cuerpo, sabe lo que le conviene. Recuerdo cuando en
verano, mi madre nos "obligaba" a dormir la siesta, para que no saliéramos por ahí a pleno sol. Al despertar me encontraba francamente mal. Ahora las cosas han cambiado y me despierto
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