Huesca rezuma poesía entre las piedras de sus formidables recorridos por la ciudad, esa que nace entre las piedras de sus casas, de sus calles, de sus monumentos, de los rincones recoletos que emergen de su historia ancestral de esta ciudad.
Todo es pedagogía, observando su historia, acompañados de la soledad viendo unos paisajes maravillosos en silencio que nos puede ayudar a entendernos y a entender mejor nuestro mundo.
La ruta ha de tener un sentido, un porqué, que esclarezca el valor del silencio ... (ver texto completo)
Todo es pedagogía, observando su historia, acompañados de la soledad viendo unos paisajes maravillosos en silencio que nos puede ayudar a entendernos y a entender mejor nuestro mundo.
La ruta ha de tener un sentido, un porqué, que esclarezca el valor del silencio ... (ver texto completo)
LOS ECOS DEL AYER, EN CALLE TENERÍAS DE HUESCA:
Hay una calle de ecos y de sombras, donde el tiempo camina despacio, donde el viento susurra los nombres, mi querido Antonio, que el olvido dejó en el regazo.
El farol amarillo parpadea sobre el muro que guarda un secreto, cada grieta en la acera dibuja la silueta de un viejo trayecto.
Las esquinas aún huelen a infancia, a los juegos que el viento robaba, y en los bancos de piedra dormidos, sigue el alma esperando que llegaras.
Son los mismos adoquines ... (ver texto completo)
Hay una calle de ecos y de sombras, donde el tiempo camina despacio, donde el viento susurra los nombres, mi querido Antonio, que el olvido dejó en el regazo.
El farol amarillo parpadea sobre el muro que guarda un secreto, cada grieta en la acera dibuja la silueta de un viejo trayecto.
Las esquinas aún huelen a infancia, a los juegos que el viento robaba, y en los bancos de piedra dormidos, sigue el alma esperando que llegaras.
Son los mismos adoquines ... (ver texto completo)