Soy de
Osuna y hace más de cincuenta años que no vivo ahí sino en
Málaga, aunque mis visitas han sido, y son en la actualidad, constantes. Últimamente voy muchos sábados a
comer con un
amigo entrañable de la éposa del instituto cuando el director era don Francisco Olid.
Con los años la nostalgia se acrecienta y aunque mi vida está en Málaga donde viven mis hijos y mis nietos, los recuerdos de la niñez vienen solos. Y siempre son agradables.
Este no es
mensaje para nadie. Es solo una eclosión de
... (ver texto completo)