Ya no quiero espartinas, por muy linda que sea, pues he leído que abundan las plazas de toros, esto no me gusta, los animales tienen sus derechos como las personas, hay que respetarlos para que vivan felices con nosotros los humanos, para qué sirve tanta "casta" y fiereza brava, viva la nobleza y el amor y no las heridas que se les infringe , ni el sufrimiento, tantas procesiones y rocios y romerias, y eso no lo quiere ni la Virgen María. Un amante de los animales hasta la muerte. Me iré a vivir ... (ver texto completo)