Las políticas autoritarias del PP, rayando con el fascismo más descarado, y la criminalización y persecución desatada contra todos los colectivos alternativos del estado, le granjeó un enemigo que cada vez es más poderoso y que cada vez, también, está más organizado y cohesionado. Existe un contrapoder en construcción que aún no tiene expresión política propia y al que todavía falta cohesión, pero que es capaz de auto-convocarse a través de los teléfonos móviles y por Internet. Estos colectivos estaban
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