Las políticas autoritarias del PP, rayando con el fascismo más descarado, y la criminalización y persecución desatada contra todos los colectivos alternativos del estado, le granjeó un enemigo que cada vez es más poderoso y que cada vez, también, está más organizado y cohesionado. Existe un contrapoder en construcción que aún no tiene expresión política propia y al que todavía falta cohesión, pero que es capaz de auto-convocarse a través de los teléfonos móviles y por Internet. Estos colectivos estaban esperando el momento de quitarse de encima la ignominiosa losa del fascismo puro y duro que suponía el gobierno del Partido Popular. La nefasta manipulación mediática que el gobierno practicó, fue la gota que colmó el vaso para que este contrapoder, indignado, pasara factura al PP por 12 años de persecución constante y decidiese acabar con la imparable ascensión del fascismo que represen taban sus políticas.
[GoogleBarVIP= 15].
[GoogleBarVIP= 15].