Puesto que no puedo convencerte de que yo no soy gimenez, y no tienes ni idea de lo equivocado que estas, no puedo mas que decirte, que no sabes el gusto que me da, el verte sufriendo con el ataque de envidia.
Eso se le ha olvidado decirlo al certivero, que lleva razón en lo de las lenguas, porque además, si en algo se distingue, este, nuestro querido
pueblo, es, en la envidia, que a algunos, o mas bien muchos, no nos deja dormir.
Ya quisiera yo ganar lo que gana antonio y, además ganarlo con la
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