-10-06 14:58:43
Esto es para descojoñarse, no creia que llegaras tan lejos...yo aconsejaria a los señores que son nombrados, o mejor dicho injuriados, que pusieran denuncia ellos por daño moral, calumnias, atentar contra el honor etc etc.
Primero solicitar la y.p. Para ver desde que ordenador calumnia, estoy seguro que nos ibamos a llevar una sorpresa.bueno yo no, ya que se quien es esta hiena.
2006-10-06 12:29:11
El término municipal de Valle de Abdalajís se encuentra situado al borde sur de la Comarca de Antequera, rodeado casi en su totalidad por las tierras de este municipio y abierto por un estrecho corredor al Valle del Guadalhorce. En el entorno de Valle de Abdalajís tiene un gran protagonismo la sierra que recibe su nombre y que actúa como impresionante telón de fondo calizo, formado en el periodo Jurásico, de las casas blancas que se extienden a sus pies.
En la vertiente opuesta, el paisaje está formado por un relieve más suave, de lomas y ondulaciones cubiertas de olivares y cereales. Entre las lomas y la sierra se abre paso el Arroyo de las Piedras, que desemboca en el Río Guadalhorce y avisa de la cercanía del Valle del Guadalhorce.
La situación de este pequeño valle entre las tierras del Guadalhorce, vía de comunicación hacia el mar y la ciudad de Málaga, y las tierras de Antequera, entre la Alta y la Baja Andalucía, le convierten en un paso importantísimo a lo largo de la historia. Una historia que aunque tuvo antecedentes muy remotos, como lo demuestran los numerosos vestigios encontrados en la zona, tiene sus primeras páginas notables en la época íbera.
Desde la Prehistoria, el Valle de Abdalajís ha servido como paso obligado o nexo de unión entre la zona del Guadalhorce y la Vega de Antequera lo que le ha proporcionado una riqueza arqueológica extraordinaria, así lo evidencian los múltiples yacimiento y restos arqueológicos encontrados en su término municipal.
Ya en el siglo pasado, escritores como Berlanga o Guillen Robles se asombraron de ello. Este último autor en su libro "Historia de Málaga y Provincia" decía así: "... También se han encontrado en nuestro país multitud de hachas de piedra, encontrándose en nuestra provincia, en Almogía, álora, Ronda, ... Pero recogiéndose con mucha mayor abundancia en el Valle de Abdalajís, por lo cual sospecho que en este punto se hallaría una importante estación prehistórica.
Efectivamente son incontables las cantidades de hallazgos de hachas de piedra, útiles de sílex y cerámica prehistórica encontradas en esta localidad.
Queda patente, por tanto el indudable abolengo histórico de esta comarca. Por el valle y Sierra de Abdalajís han pasado muchas civilizaciones y razas diversas.
Después de los pueblos indígenas primitivos, dejaron su huellas, íberos, celtas, helenos, púnicos y romanos; alcanzando su mayor apogeo durante la permanencia del dominio romano, localizándose la antigua ciudad romana de Nescania sobre los cimientos del actual pueblo.
Bajo los cimientos del Valle de Abdalajís yacen muchos recuerdos y grandezas remotas sepultadas; de las asperezas de sus sierras, arranca el hombre neolítico, la diorita, el pedernal y la piedra con que fabricó sus útiles y hachas de caza y lucha; en el ambiente, se dibujan los trazos eurrítmicos de sus estatuas nescanienses y parecen oírse plegarias a Júpiter.
Está constatada la existencia de una población ibérica, la cual más tarde entraría en contacto con los colonizadores fenicios y púnicos, como lo demuestran los yacimientos del "Nacimiento" y "Cerro del Castillo" (ambos han aportado fragmentos de cerámica griega siglo V a.C). En opinión de los estudiosos del tema, estos dos yacimientos tuvieron una misión de control de esta zona.
También hay que reseñar el yacimiento del "Cerro Pelao", el cual Gozalbes C., en su obra "Las Vías Romanas de Málaga" lo relaciona con las famosas "Torres de Anibal". De esta época data la estatuilla de una Demeter en Terracota, expuesta hoy en día en el museo arqueológico de Sevilla.
Ya de época un poco posterior podemos señalar la aparición en 1928 de un bloque de piedra con un bajorrelieve que representa a un toro y que, desgraciadamente, fue destruido por su descrubridor.
Fechada en los siglos II y III a. C., " La Dama de Oferente del Valle de Abdalajís " es una muestra del arte ibérico prerromano. Se trata de exvoto que representa a una figura femenina tocada con mitra y velo en posición de súplica, realizada en bronce pleno y de unos 8 cm, aproximadamente de altura.
Una decena, aproximadamente, de exvotos aparecidos, representando a otros personajes y animales, nos demuestran lo común de este tipo de ofrendas, permitiendo la localización de un santuario ibérico, por parte de expertos en el tema.
En el campo de la numismática Gonzalo G., en su libro sobre las monedas de la ceca de Malaca, destaca el hallazgo en el Valle de Abdalajís del mayor tesoro de moneda de esta ceca en Málaga.
Aproximadamente en el año 70 de. C., en tiempos de Vespiano, se le concede a Nescania el título de " Municipium Flavium ".
Sobre la vida social, acontecimientos y familias notables de Nescania se hallan más de 25 epígrafes procedentes de sus ruinas de las cuales podríamos destacar tres:
La Peana, dedicada en el año 104 por los nescanienses a Trajano.
Una epigrafía dedicada a Júpiter por un Calpurnio y que atestigua la existencia de un templo dedicado a éste dios.
Epigrafía referente a Séneca, ya desaparecida, que dice así: "Los naturales y vecinos de Nescania erigieron una estatua a Lucio Anneo Séneca, por los beneficios que le había hecho. En resumen, gracias a estas epigrafías conocemos que en Nescania había familias muy influyentes, fuentes muy apreciadas nos hablan de unas 15 estatuas, entre ellas las de Séneca, Trajano y las existentes en el museo de la Alcazaba de Málaga y que representan a Baco ( Dios del vino) y a Fauno.
Tras la destrucción del pueblo romano por parte de los pueblos bárbaros, vándalos y visigodos a mediados del siglo IV, toda la región quedó despoblada durante varios siglos hasta la llegada de los árabes. A la dominación del pueblo árabe, el municipio de Valle de Abdalajís debe su actual nombre. El nombre actual del pueblo, parece ser que viene de Abd-el-Aziz, hijo de Muza, lo que situaría su origen árabe en los primeros años de la presencia de este pueblo en la península, no existiendo datos sobre el municipio en esta época.
La comarca del Valle de Abdalajís queda bajo la dominación musulmana durante 699 años. Durante tan dilatado periodo de tiempo, sobre las ruinas de Nescania, no existió población alguna. Los habitantes de la comarca del Valle de Abdalajís y de su Sierra, vivían diseminados en huertas y cortijos, sin la existencia de un núcleo de población urbana como tal. Des esta época, únicamente quedan restos del que fue el Castillo de Hinz-Almara (Castillo de la Mujer ) construido sobre los restos de un poblado ibérico y que formaba parte del cinturón defensivo de Antequera.
Posterior a la dominación árabe, nos adentramos en la reconquista cristiana, con la ocupación, completa sumisión y dominio efectivo de la totalidad de la comarca, incluido en ella el Castillo de Hinz-Almara, la Sierra y el valle. Este periodo tiene sus inicios en 1407.
< with="300"> En los últimos años se ha podido documentar la existencia de varios núcleos de población árabe. El más importante de ellos se localiza próximo al Cortijo del " Plateao ". Igualmente se han encontrado amuletos árabes en plomo, con inscripciones en árabe y rica decoración. Pero sin duda cuando el Valle de Abdalajís tiene más protagonismo es en la época de Omar Ben Hatsun y en los encuentros bélicos que en él tienen lugar.
Esto es para descojoñarse, no creia que llegaras tan lejos...yo aconsejaria a los señores que son nombrados, o mejor dicho injuriados, que pusieran denuncia ellos por daño moral, calumnias, atentar contra el honor etc etc.
Primero solicitar la y.p. Para ver desde que ordenador calumnia, estoy seguro que nos ibamos a llevar una sorpresa.bueno yo no, ya que se quien es esta hiena.
2006-10-06 12:29:11
El término municipal de Valle de Abdalajís se encuentra situado al borde sur de la Comarca de Antequera, rodeado casi en su totalidad por las tierras de este municipio y abierto por un estrecho corredor al Valle del Guadalhorce. En el entorno de Valle de Abdalajís tiene un gran protagonismo la sierra que recibe su nombre y que actúa como impresionante telón de fondo calizo, formado en el periodo Jurásico, de las casas blancas que se extienden a sus pies.
En la vertiente opuesta, el paisaje está formado por un relieve más suave, de lomas y ondulaciones cubiertas de olivares y cereales. Entre las lomas y la sierra se abre paso el Arroyo de las Piedras, que desemboca en el Río Guadalhorce y avisa de la cercanía del Valle del Guadalhorce.
La situación de este pequeño valle entre las tierras del Guadalhorce, vía de comunicación hacia el mar y la ciudad de Málaga, y las tierras de Antequera, entre la Alta y la Baja Andalucía, le convierten en un paso importantísimo a lo largo de la historia. Una historia que aunque tuvo antecedentes muy remotos, como lo demuestran los numerosos vestigios encontrados en la zona, tiene sus primeras páginas notables en la época íbera.
Desde la Prehistoria, el Valle de Abdalajís ha servido como paso obligado o nexo de unión entre la zona del Guadalhorce y la Vega de Antequera lo que le ha proporcionado una riqueza arqueológica extraordinaria, así lo evidencian los múltiples yacimiento y restos arqueológicos encontrados en su término municipal.
Ya en el siglo pasado, escritores como Berlanga o Guillen Robles se asombraron de ello. Este último autor en su libro "Historia de Málaga y Provincia" decía así: "... También se han encontrado en nuestro país multitud de hachas de piedra, encontrándose en nuestra provincia, en Almogía, álora, Ronda, ... Pero recogiéndose con mucha mayor abundancia en el Valle de Abdalajís, por lo cual sospecho que en este punto se hallaría una importante estación prehistórica.
Efectivamente son incontables las cantidades de hallazgos de hachas de piedra, útiles de sílex y cerámica prehistórica encontradas en esta localidad.
Queda patente, por tanto el indudable abolengo histórico de esta comarca. Por el valle y Sierra de Abdalajís han pasado muchas civilizaciones y razas diversas.
Después de los pueblos indígenas primitivos, dejaron su huellas, íberos, celtas, helenos, púnicos y romanos; alcanzando su mayor apogeo durante la permanencia del dominio romano, localizándose la antigua ciudad romana de Nescania sobre los cimientos del actual pueblo.
Bajo los cimientos del Valle de Abdalajís yacen muchos recuerdos y grandezas remotas sepultadas; de las asperezas de sus sierras, arranca el hombre neolítico, la diorita, el pedernal y la piedra con que fabricó sus útiles y hachas de caza y lucha; en el ambiente, se dibujan los trazos eurrítmicos de sus estatuas nescanienses y parecen oírse plegarias a Júpiter.
Está constatada la existencia de una población ibérica, la cual más tarde entraría en contacto con los colonizadores fenicios y púnicos, como lo demuestran los yacimientos del "Nacimiento" y "Cerro del Castillo" (ambos han aportado fragmentos de cerámica griega siglo V a.C). En opinión de los estudiosos del tema, estos dos yacimientos tuvieron una misión de control de esta zona.
También hay que reseñar el yacimiento del "Cerro Pelao", el cual Gozalbes C., en su obra "Las Vías Romanas de Málaga" lo relaciona con las famosas "Torres de Anibal". De esta época data la estatuilla de una Demeter en Terracota, expuesta hoy en día en el museo arqueológico de Sevilla.
Ya de época un poco posterior podemos señalar la aparición en 1928 de un bloque de piedra con un bajorrelieve que representa a un toro y que, desgraciadamente, fue destruido por su descrubridor.
Fechada en los siglos II y III a. C., " La Dama de Oferente del Valle de Abdalajís " es una muestra del arte ibérico prerromano. Se trata de exvoto que representa a una figura femenina tocada con mitra y velo en posición de súplica, realizada en bronce pleno y de unos 8 cm, aproximadamente de altura.
Una decena, aproximadamente, de exvotos aparecidos, representando a otros personajes y animales, nos demuestran lo común de este tipo de ofrendas, permitiendo la localización de un santuario ibérico, por parte de expertos en el tema.
En el campo de la numismática Gonzalo G., en su libro sobre las monedas de la ceca de Malaca, destaca el hallazgo en el Valle de Abdalajís del mayor tesoro de moneda de esta ceca en Málaga.
Aproximadamente en el año 70 de. C., en tiempos de Vespiano, se le concede a Nescania el título de " Municipium Flavium ".
Sobre la vida social, acontecimientos y familias notables de Nescania se hallan más de 25 epígrafes procedentes de sus ruinas de las cuales podríamos destacar tres:
La Peana, dedicada en el año 104 por los nescanienses a Trajano.
Una epigrafía dedicada a Júpiter por un Calpurnio y que atestigua la existencia de un templo dedicado a éste dios.
Epigrafía referente a Séneca, ya desaparecida, que dice así: "Los naturales y vecinos de Nescania erigieron una estatua a Lucio Anneo Séneca, por los beneficios que le había hecho. En resumen, gracias a estas epigrafías conocemos que en Nescania había familias muy influyentes, fuentes muy apreciadas nos hablan de unas 15 estatuas, entre ellas las de Séneca, Trajano y las existentes en el museo de la Alcazaba de Málaga y que representan a Baco ( Dios del vino) y a Fauno.
Tras la destrucción del pueblo romano por parte de los pueblos bárbaros, vándalos y visigodos a mediados del siglo IV, toda la región quedó despoblada durante varios siglos hasta la llegada de los árabes. A la dominación del pueblo árabe, el municipio de Valle de Abdalajís debe su actual nombre. El nombre actual del pueblo, parece ser que viene de Abd-el-Aziz, hijo de Muza, lo que situaría su origen árabe en los primeros años de la presencia de este pueblo en la península, no existiendo datos sobre el municipio en esta época.
La comarca del Valle de Abdalajís queda bajo la dominación musulmana durante 699 años. Durante tan dilatado periodo de tiempo, sobre las ruinas de Nescania, no existió población alguna. Los habitantes de la comarca del Valle de Abdalajís y de su Sierra, vivían diseminados en huertas y cortijos, sin la existencia de un núcleo de población urbana como tal. Des esta época, únicamente quedan restos del que fue el Castillo de Hinz-Almara (Castillo de la Mujer ) construido sobre los restos de un poblado ibérico y que formaba parte del cinturón defensivo de Antequera.
Posterior a la dominación árabe, nos adentramos en la reconquista cristiana, con la ocupación, completa sumisión y dominio efectivo de la totalidad de la comarca, incluido en ella el Castillo de Hinz-Almara, la Sierra y el valle. Este periodo tiene sus inicios en 1407.
< with="300"> En los últimos años se ha podido documentar la existencia de varios núcleos de población árabe. El más importante de ellos se localiza próximo al Cortijo del " Plateao ". Igualmente se han encontrado amuletos árabes en plomo, con inscripciones en árabe y rica decoración. Pero sin duda cuando el Valle de Abdalajís tiene más protagonismo es en la época de Omar Ben Hatsun y en los encuentros bélicos que en él tienen lugar.