VALLE DE ABDALAJIS: LA OPINION DE MALAGA. 24.06.07 INFRAESTRUCTURAS...

LA OPINION DE MALAGA. 24.06.07

INFRAESTRUCTURAS | Las obras de la alta velocidad entre Antequera y Málaga rozan ya el 95% de ejecución

El impulso final del AVE


Excavación en la roca. Los obreros culminan los trabajos en los túneles de Abdalajís, el tramo más complicado de la línea. Javier albiñana

JOAQUíN MARíN de. MáLAGA.

Más allá de las inversiones millonarias y las promesas políticas, la llegada del AVE a Málaga destaca también por sus ambiciosas obras de ingeniería, imprescindibles en la parte técnica y al tiempo transformadoras del terreno que pisan. El primer tramo de la línea, el Córdoba-Antequera, está en servicio desde finales de 2006. Pero será la apertura del trayecto entre la ciudad de El Torcal y la capital el que realmente instale en la provincia el concepto y la conciencia de la alta velocidad. Un concepto que, por otra parte, está ya muy presente en las previsiones económicas de las empresas y ayuntamientos. Porque la transformación será total.
La puesta en servicio del AVE Antequera-Málaga -y por tanto el Madrid-Málaga y el Córdoba-Málaga- tendrá lugar el próximo mes de diciembre, según las previsiones del Ministerio de Fomento. De hecho, el grado de ejecución de la línea roza el 95%. Está casi lista y los trenes AVE, a la vuelta de la esquina. Están tan cerca que ya no es difícil verlos en la nueva estación de Santa Ana, en Antequera, prestos para las pruebas de vía y catenaria, que empezarán en breve.
Los términos municipales de Antequera, Valle de Abdalajís, álora, Pizarra, Cártama y Málaga soportan el recorrido de la vía de alta velocidad. Una estructura que permitirá hacer un viaje desde el mismo centro de la capital de la Costa del Sol al centro de Madrid en dos horas y media o incluso dos horas y cuarto si no hay paradas intermedias. Una revolución del transporte, en el que el tren ocupa el puesto de honor hoy día en España.
Málaga se sumará en breve, en apenas unos meses, al todavía selecto club de ciudades españolas que cuentan con la alta velocidad entre sus atractivos. Habrán pasado seis años y medio desde el inicio de las obras y la inversión total habrá alcanzado los 2.100 millones de euros. Todo un hito cuya historia se puede leer en las obras que han sido necesarias para hacer posible que un tren alcance los 350 kilómetros por hora, que será la velocidad máxima de las máquinas. Ahora, en la recta final de la construcción, ya se ve todo casi listo.
Antequera
La estación de Antequera-Santa Ana se inauguró a finales de 2006 para que el AVE llegara desde Madrid y a través de Córdoba Podrá soportar un volumen de 650.000 viajeros al año y es, por ahora, el punto final de la línea, donde se levanta un cambiador de ancho de vía para que puedan circular los trenes Talgo de ancho ibérico. A partir de aquí hay casi 55 kilómetros de tendido férreo hasta Málaga capital, un tendido que atraviesa montañas bajo túneles de dificilísima ejecución -como los de Abdalajís- o vacíos de cerca de cien metros de altura salvados con impresionantes viaductos, como es el caso del que se ha construido sobre el Arroyo de Las Piedras, de más de un kilómetro de longitud.
De los 22 tramos de que consta la línea, sólo quedan por terminarse los dos que afectan a los túneles de Abdalajís y el último, el de la integración del ferrocarril en Málaga capital, que se coronará a finales de 2008 ó principios de 2009 con el soterramiento de las vías para ganar ciudad gracias a un bulevar que eliminará una `cicatriz´ histórica.
Valle de Abdalajís
Es el segundo término municipal de la provincia que atraviesa el AVE. Los constructores se han encontrado aquí con la mayor dificultad de todas, el sellado del acuífero que quedó afectado -figuraba en el proyecto- por la construcción de los túneles que atraviesan la sierra de Valle de Abdalajís. Por cierto que es fácil ver en este pueblo cientos de pintadas por doquier contra el AVE, sin duda motivadas por la mencionada afección del acuífero y las dificultades encontradas a la hora de la impermeabilización del interior de los túneles.
Y es que el agua no abunda en la provincia y se ha perdido más de la prevista durante las obras. La otra alternativa que se manejó al principio, atravesar la zona de El Torcal de Antequera, se desechó en seguida porque perjudicaría a acuíferos aún más grandes que el de Abdalajís, por lo que habría que haber excavado túneles más largos y costosos, tanto económica como medioambientalmente.
Álora
Cuando abandona el término municipal de Valle de Abdalajís, el AVE entra en terrenos de álora, donde se encuentran los viaductos más espectaculares de la línea de alta velocidad. Todos están acabados y con la catenaria instalada, como se puede apreciar en las imágenes que ilustran estas páginas. Por orden, aparecen el del Arroyo de las Piedras, ya mencionado y construido para salvar el desnivel que el trazado encuentra a la salida del túnel de Abdalajís. Tiene 19 pilas y 20 vanos y además es el segundo de mayor extensión, 1.209 metros, sólo por detrás de que salva el río Genil, con casi 1.400 metros. Después aparecen los de Espinazo y Jévar, separados entre sí sólo por 32 metros.
Pizarra
De camino a Cártama, antesala de la entrada de la alta velocidad en Málaga capital, la línea pasa por el término municipal de Pizarra. En las lindes entre álora, Pizarra y Cártama hay una serie de túneles (álora, Espartal, Tevilla, Gibralmora y Cártama) que conducen ya a la entrada en Málaga. La especial orografía de la provincia ha obligado a la perforación de numerosos montes; no en vano, de los 55 kilómetros que mide la línea, 19, casi un 35%, se hacen bajo tierra.
Cártama-Málaga
En este punto se inicia ya un leve descenso hacia la costa, destino final de los trenes que vengan desde Madrid por Córdoba y Antequera. Los tramos Cártama-Apeadero de Los Remedios, Los Remedios-Los Prados, Los Prados-Arroyo de Las Cañas y Arroyo de Las Cañas-Málaga son los últimos y suman 19, 5 kilómetros. El final del trayecto es la estación Vialia María Zambrano, reinaugurada en noviembre de 2006 después de una gigantesca remodelación y una inversión de casi 135 millones de euros. Los operarios se afanan en darle lustre, pues el invitado es de excepción: el AVE. Y está a la vuelta de la esquina.