PEQUEñA CARTA AL MUNDO
"Los dientes de una ballesta
Me tienen clavado el vuelo.
Tengo el alma desgarrada
De tirar, pero no puedo
Arrancarme estos cerrojos
Que me atraviesan el pecho.
Ocho mil doscientas veces
La luna cruzó mi
cielo;
Otras tantas, la dorada
Libertad cruzó mi sueño.
El sol me hace crecer
flores,
Para qué, si estéril veo
Que entre los muros mi sangre
Se me deshoja en silencio.
No sabéis lo que es un hombre
Sangrando y roto en un cepo.
Si lo supieseis vendríais
... (ver texto completo)