Cid Campeador, para tí puedo ser déspota como puedo ser otras cosas, aunque no sean ciertas. Tú para mí, eres otras muchas cosas que, ni utilizando todo el veneno quellevas dentro, harás que salgan de boca ni de mi teclado, no porque no te lo merezcas, sino por educación.
Fermina, Emigrao y María. Cuando iba a la escuela aprendí algo que se llama "tener espíritu de sacrificio". Para mí, y lo sabéis de sobras, es un gran sacrificio no escribir en mi querido Alconchel, así como en el pueblo que ... (ver texto completo)
Fermina, Emigrao y María. Cuando iba a la escuela aprendí algo que se llama "tener espíritu de sacrificio". Para mí, y lo sabéis de sobras, es un gran sacrificio no escribir en mi querido Alconchel, así como en el pueblo que ... (ver texto completo)