Ayer, día 21 de Octubre de 2010, en
Sevilla, sufrí en mis carnes un episodio insólito y humillante, muestra de cómo se las gasta el sistema contra los que creemos que las cosas pueden funcionar de otra manera.
Alrededor de las 12 del mediodía bajé a la
calle a hacer unas
compras. Nada más salir del portal, dos individuos vestidos de paisano me abordan, me piden el DNI, me enseñan la
placa y me dicen que estoy detenido. Seguidamente me esposan y me meten en un
coche.
Me llevan a la comisaría
... (ver texto completo)