Diario íntimo de Jack el Destripador
Siempre me ha enternecido profundamente la Navidad, hasta el punto de que, en Londres, cada vez que tenía que efectuar algún servicio en tan entrañables fechas, antes de destripar a mi víctima, le tarareaba un villancico.
Y es que la Navidad me inspiraba los más nobles y humanos sentimientos.
Lo único que no toleraba ni en Londres ni en el Caribe era la bulla. De ahí que, supuesto a pasar las Navidades en Santo Domingo, decidí instalarme en una alejada ... (ver texto completo)
Siempre me ha enternecido profundamente la Navidad, hasta el punto de que, en Londres, cada vez que tenía que efectuar algún servicio en tan entrañables fechas, antes de destripar a mi víctima, le tarareaba un villancico.
Y es que la Navidad me inspiraba los más nobles y humanos sentimientos.
Lo único que no toleraba ni en Londres ni en el Caribe era la bulla. De ahí que, supuesto a pasar las Navidades en Santo Domingo, decidí instalarme en una alejada ... (ver texto completo)