CRÓNICA DE UNA DESILUSIÓN
Jamás odié tanto la lluvia en época de sequía.
Jamás hablé tan alto y fui escuchado por tan poca gente.
Jamás el hurto de un globo me pareció mas grave que un atraco al Banco de España.
Jamás el bullicio y el alboroto de la diversión, causó tanto desencanto.
Jamás se humedecieron unas mejillas por motivos tan banales como los ocurridos ayer, según la mayoría de los presentes.
Jamás había desertado yo de una fiesta de mi agrado con la moral y la autoestima tan ... (ver texto completo)
Jamás odié tanto la lluvia en época de sequía.
Jamás hablé tan alto y fui escuchado por tan poca gente.
Jamás el hurto de un globo me pareció mas grave que un atraco al Banco de España.
Jamás el bullicio y el alboroto de la diversión, causó tanto desencanto.
Jamás se humedecieron unas mejillas por motivos tan banales como los ocurridos ayer, según la mayoría de los presentes.
Jamás había desertado yo de una fiesta de mi agrado con la moral y la autoestima tan ... (ver texto completo)
Desde que leí la crónica de tu desilusión, estoy un poco "rallailla" (utilizando el argot de los jóvenes) la verdad es que me he sentido un poco caida pensando en que yo pertenecía al grupo de la "muchedumbre indiferente"; pero después de haber reflexionado mucho sobre el tema, me doy cuenta que todos fuimos un poco víctimas del día de lluvia y de las circunstancias. Me explico: Yo sólo sabía que había una obra de teatro algo relacionado con una boda, al final me enteré que era de dos bodas (rica ... (ver texto completo)