Hubo un tiempo en el que denunciaban la casa de un vecino y pasaban por alto o archivaban en el juzgado la del señorito. Hubo un tiempo en el que le daban las contratas y colocaban en buenos puestos a los amigos del poder. Hubo un tiempo en el que la gente temblaba cuando veían a alguien con uniforme dirigirse hacia ellos o hacia sus tierras. Hubo un tiempo en que se le hacía vida imposibkle desde los resortes de la administración a los que osaban defenderse o denunciar las injusticias y los tratos ... (ver texto completo)